Reestablece los equilibrios necesarios de ácidos grasos esenciales, principalmente omega 3 y omega 6. Reduce de forma significativa los síntomas del síndrome premenstrual, como puede ser dolores en los senos, cambios repentinos en el estado anímico o retención excesiva de líquidos. Reduce los síntomas de la menopausia, como pueden ser los sofocos repentinos, las mucosas secas o los dolores de cabeza, por ejemplo. Principalmente se debe a su alta concentración de prostaglandinas. Estimula al sistema inmunitario para el desarrollo de las defensas. Mitiga posibles trastornos prostáticos en hombres adultos. Reduce el nivel de colesterol malo (LDL). Es antiinflamatorio, de modo que es utilizado para casos artrosis y artritis. Mejora la transmisión de los impulsos en el sistema nervioso ya que estimula su liberación y correcta actuación. Es vasodilatador, lo que permite: Reducir riesgos de hipertensión arterial, evitar que se formen coágulos, evitar que se formen trombos. Evita que se sequen las mucosas (boca y ojos), facilitando la secreción salivar y lacrimal. Mejora la fertilidad en hombres y mujeres.