Las propiedades del árnica se basan en su poder anti inflamatorio, descongestionante y astringente; los expertos desde hace mucho la han recomendado para tratar problemas de artritis, úlceras de estómago, irritación de la garganta y curación de quemaduras.  Sin embargo lo más recomendado es usarla solo externamente porque al ingerirla puede causar intoxicación debido a sus componentes.

Estos son algunos de los usos que tiene el árnica para tratar los dolores externos:

  • Golpes o contusiones: disminuye significativamente el dolor y previene la aparición de hematomas.
  • Desgarros o distensiones y dolores musculares: en este caso ayuda a aliviar el dolor y evita inflamaciones.
  • Artritis reumatoide: los expertos la recomiendan porque alivia el dolor, evita inflamaciones y es un buen tratamiento para aliviar los síntomas que produce esta enfermedad.
  • Congelaciones o ampollas: los valores antiinflamatorios y antibacterianos evitarán una infección y aliviaran la sensación de dolor.
  • Moretones en los ojos: una crema de árnica o su uso en compresas ayuda a disminuir los moretones en los ojos causados por algún golpe.