La L-arginina tiene un efecto estimulante y vasodilatador. Esto no solo provoca una sensación agradable y da un aspecto más corpulento, sino que también mejora el suministro de nutrientes a las células musculares y, por tanto, el rendimiento. La L-arginina también permite aumentar masa muscular y perder grasa al mismo tiempo, así como fortalecer el sistema inmunitario.

Mejora el suministro de nutrientes a los músculos.

En varios estudios, los esquiadores de fondo que tomaban L-arginina pudieron mejorar su tiempo de carrera en hasta un 8%; por otro lado, los sujetos de la prueba pudieron aumentar significativamente la distancia máxima recorrida en 6 minutos1. Existen estudios que pudieron demostrar una mayor resistencia en esfuerzos anaeróbicos intensos2 y un impacto positivo sobre la absorción máxima de oxígeno3.

Fomenta del desarrollo muscular y quema de grasa de forma simultánea. También hay evidencia científica de efectos positivos sobre la composición corporal. En varios experimentos, en casos de gran sobrepeso se observó un cambio en la distribución del peso en el cuerpo. Eso significa que, con la toma diaria de L-arginina, se redujo la grasa y se ganó masa muscular
al mismo tiempo. Fortalece el sistema inmunitario. El efecto positivo de la L-arginina sobre el sistema inmunitario también ha sido demostrado en diversas ocasiones. En varios estudios se pudo constatar una actividad significativamente mayor de las células inmunitarias, así como la formación de colágeno en la cicatrización de heridas.