Existen varias variedades rojas o azules dependiendo de sus pigmentos vegetales y su concentración, pero ambas pertenecen a la misma familia.

Todas son especialmente recomendables para mejorar la circulación sanguínea, prevenir enfermedades y combatir infecciones como la cistitis, pero en general todos los arándanos comparten estas mismas propiedades:

  • Son muy antioxidantes.
  • Mejoran la circulación sanguínea y previenen varices, cardiopatías, hipertensión, colesterolemia, trombos, etc…
  • Mejoran la formación de colágeno.
  • Mejoran la formación de glóbulos rojos.
  • Protegen el organismo contra la gripe y otras enfermedades víricas.
  • Tienen acción antiséptica y antibiótica, en especial contra infecciones urinarias.
  • Ayudan a depurar y eliminar la retención de líquidos.
  • Mejoran la resistencia musculo-articular.
  • Ayudan a mejorar la visión.
  • Previenen enfermedades degenerativas como la degeneración macular.
  • Mejoran la fertilidad.
  • Previenen y combaten la formación de cálculos renales.
  • Ayudan a paliar los síntomas del estrés.
  • Prácticamente no aportan calorías y ayudan a reducir la glucosa.
  • Ayudan a mejorar el tránsito intestinal.